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Trastorno De Ansiedad Generalizada – Constante Preocupación

La característica principal del trastorno de ansiedad generalizada es un continuo y constante estado de preocupación para diferentes circunstancias, que resulta excesivo en intensidad, duración y frecuencia en comparación a situaciones reales.

Se define como “generalizada”, ya que no se limita solo a una circunstancia en particular, por el contrario, se refiere a múltiples circunstancias y eventos. Es difícil de controlar para los individuos que lo experimentan y está presente constantemente, por un tiempo que se puede prolongar hasta seis meses.

Trastorno de Ansiedad Generalizada ¿Qué se Siente?

Las preocupaciones excesivas son acompañadas por al menos tres de los siguientes  síntomas de la ansiedad:

  • Inquietud (es decir, el síndrome de las piernas inquietas)
  • Fatiga fácil
  • Dificultad para concentrarse y lapsus de memoria
  • Irritabilidad
  • Tensión muscular
  • Trastornos del sueño (dificultad para conciliar el sueño o para permanecer dormido).
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Tension Muscular por Trastorno De Ansiedad Generalizada

Aquellos individuos que presentan tensión muscular pueden experimentar también temblores, dolores o contracturas musculares.

Muchas de los individuos que sufren del trastorno de ansiedad generalizada, pueden presentar también otros síntomas como, sequedad en la boca, sudoraciones, escalofríos, nauseas, diarrea, dificultad para tragar. Este trastorno puede repetirse de forma consecutiva.

Los síntomas van acompañados de un sentimiento de alarma, inquietud y ansia, preocupación por eventos catastróficos futuros.

Reduce la capacidad de pensar y reaccionar con claridad. Y son síntomas y sentimientos difíciles de controlar.

Algunos estudios  han evidenciado que los individuos que sufren del trastorno de ansiedad generalizada pueden dedicar más de la mitad del tiempo que pasan despiertos preocupados por eventos que no sucederán. Al no suceder tal “desgracia”, reconocen la propia preocupación como excesiva y desproporcionada.

Muchas de las preocupaciones se refieren a eventos y situaciones que pueden suceder a diario, los individuos dedican mucho tiempo a preocuparse por la posibilidad de que ocurra una desgracia, una equivocación o un juicio negativo a su persona.

Esto también puede estar relacionado con la familia,  relaciones sociales, al trabajo, estudios, enfermedades, dinero y finanzas en general.

Los problemas más comunes entre los individuos con el trastorno de ansiedad generalizada parecen ser los acontecimientos que puedan surgir en el futuro, el perfeccionismo y el miedo al fracaso, miedo a ser juzgados negativamente por otros. Para resumir, las preocupaciones son la principal causa de este trastorno.

El trastorno  de ansiedad generalizada se relaciona en gran medida con eventos distantes en el tiempo y que son muy poco probables que sucedan en realidad, lo  que implica que la ansiedad que se siente es inútil.

En el siguiente video el Médico Psiquiatra Victor Navarro nos habla del trastorno de ansiedad generalizada:

Otros aspectos importantes típicos de este trastorno consisten, por una parte, en el hecho de que a menudo los individuos que la padecen están preocupados por el hecho de la misma preocupación, que se reflejan en pensamientos como: “No seré capaz de controlar esta preocupación;  Nunca voy a dejar de preocuparme;  Voy a ser herido o me volveré loco si sigo así”.

Todo se vuelve un ciclo vicioso que termina agravando los síntomas y las dificultades diarias de la vida, lo cual va afectando inevitablemente el estado de ánimo del individuo que sufre del trastorno.

Por otro lado otros individuos que sufren del trastorno, tienen la creencia que las preocupaciones tienen la función de “proteger” contra lo que temen, es decir, tienden a creer que la preocupación sirve para evitar lo que temen.

Sus pensamientos suelen ser; si dejo de preocuparme y algo malo  pasa, me sentiré responsable;  si continúo  preocupándome, tarde o temprano voy a saber lo que es más conveniente hacer; las preocupaciones me ayudan a controlar la ansiedad.

Estas convicciones rara vez se confirmaron y pusieron a prueba, por lo que el individuo sigue preocupándose. Se ha demostrado que las preocupaciones son provocadas por pensamientos negativos, tales cavilaciones se mantienen y aumentan el estado inicial.

En la mayoría de los casos, el individuo que sufre del trastorno de ansiedad generalizada  intentará todo lo posible para protegerse de lo que es la ansiedad y la preocupación, por lo que tenderá a poner en marcha una serie de comportamientos que, en el corto plazo, en realidad ayudarán a aliviar la ansiedad, pero, a largo plazo, pueden ayudar a mantener y reforzar sus miedos.

Los ejemplos de este comportamiento son:

  • El individuo trata de asegurarse a sí mismo o consultar a otras personas para saber si las cosas irán bien
  • Tiende a ser perfeccionista. Esto quiere decir que si tiene metas demasiado altas, vive con la ansiedad de no cumplirla. Y si llega a cumplirla llega extenuado y desmoralizado.
  • Evita situaciones que  cree generan ansiedad.
  • Evita comenzar una tarea debido a la ansiedad relacionada con el temor a un resultado insatisfactorio, posponiendo el inicio.

Por lo general, el trastorno de ansiedad generalizada tiene una tendencia crónica, generalmente los individuos que la padecen tienden a ver el estado de ansiedad como una característica de su personalidad, en lugar de un trastorno real.

En algunos casos, el trastorno se presenta de forma intermitente a lo largo de la vida,  en particular en periodos de alto estrés.

Según la Organización Mundial de la Salud el trastorno de ansiedad generalizada lo padece el 5% de la población mundial, siendo  las mujeres más propensas a padecerla. Solo un tercio de los pacientes son atendidos por un especialista en salud mental, ya que los síntomas físicos de ansiedad a menudo llevan a los pacientes a acudir a otros especialistas médicos.

¿Sufro de Trastorno de Ansiedad Generalizada?

Cabe señalar que a menudo en nuestras vidas, tenemos buenas razones para estar preocupados, el primer objetivo es, diferenciar los niveles de ansiedad llamados “sanos”, o si se trata de una forma significativa de la ansiedad desde un punto de vista clínico, considerando sólo que la característica básica de este trastorno es estar preocupado o ansioso por un amplio espectro de estímulos, situaciones, acontecimientos y no por un solo objeto o situación específica.

Imagen de Trastorno Ansiedad Generalizada - Peligro
Peligro: Trastorno Ansiedad Generalizada

La ansiedad es normalmente emocional, tratándose de individuos sanos. Tiene la función de ponernos alerta en situaciones de peligro o circunstancias desagradables, lo que nos permite hacerles frente recurriendo a los recursos físicos y mentales adecuados.

Por ejemplo, si una persona está cruzando la calle y un coche viene en su  contra sin desacelerar, puede tender a sentir miedo y este miedo puede desencadenar reacciones  y acciones para que la lleven a ponerse a salvo y evitar un mal final.

La ansiedad en niveles normales es necesaria en cada uno de nosotros. Cuando estos niveles se salen de control afecta nuestra capacidad de pensar con claridad y reaccionar frente a ciertas situaciones de peligro o que se consideren desagradables.

Preocupaciones que Caracterizan el Trastorno de Ansiedad Generalizada:

Ataques de ansiedad más continuos, de larga duración, intensos, que se vuelven invasivos ya que afectan el diario vivir del individuo.

Estos ataques frecuentes se acompañan de sentimientos de ansiedad intensa, relacionados a eventos futuros improbables; conectados a factores desencadenantes acompañados de síntomas físicos difíciles de controlar.

Básicamente la ansiedad de los individuos que sufren del trastorno tiende a ser excesiva, omnipresente, incontrolable e interfiere significativamente con el comportamiento normal del mismo.

Hay que señalar que el trastorno de ansiedad generalizada, tiene síntomas  como tensión muscular, inquietud, irritabilidad, que se pueden confundir fácilmente con otros tipos de trastornos médicos; como por ejemplo hipertiroidismo; o los que causan algunas sustancias psicoactivas como la cafeína, sedantes, hipnóticos o ansiolíticos.

Por ejemplo, si la preocupación del individuo se debe exclusivamente a la posibilidad de que pueda experimentar un ataque de pánico; es el trastorno de pánico y no el trastorno de ansiedad generalizada.

Si la preocupación es ser avergonzado en público, es el trastorno de ansiedad social, si la única preocupación es tener una enfermedad grave, el individuo sufre de hipocondría, si la preocupación es por su peso y figura, es un trastorno de conducta alimentaria.

¿Qué Ocasiona el Trastorno de Ansiedad Generalizada

Este trastorno es gradual y suele presentarse entre la adolescencia y los treinta años de edad. Testimonios de  individuos que padecen este trastorno, confiesan haber sido niños ansiosos. De acuerdo con algunos estudios empíricos, los factores de riesgo para la aparición de este trastorno parecen ser:

La personalidad (forma de pensar, reaccionar y relacionarse con los demás) factores genéticos, la educación. Los individuos que padecen el trastorno de ansiedad generalizada se describen a ellos mismos como emocionalmente sensibles y se preocupan con facilidad.

Generalmente es común observar que miembros de la misma familia presenten el mismo trastorno. Por eso los expertos tienden a pensar que el factor sea genético, aunque no se haya demostrado científicamente.

También es importante la educación recibida ya que puede interferir positiva o negativamente en la sensación  de seguridad o por el contrario en los temores y expectativas del individuo.

Los individuos que sufren de este trastorno suelen tener pensamientos catastróficos o amenazantes  sobre los acontecimientos (por ejemplo, oír el timbre del teléfono e imaginar que son malas noticias) es una tendencia a interpretar automáticamente como amenaza a todo lo que sucede a su alrededor.

La ansiedad puede ocurrir  durante periodos de mucho estrés que se pueden  generar durante grandes cambios en la vida de un individuo, por ejemplo, cambiar de trabajo, el duelo, la casa o la pareja. A veces un gran problema o incluso una serie de pequeños problemas pueden interferir con nuestra capacidad de adaptación y representan una fuerte amenaza.

Las consecuencias

Imagen de Trastorno Ansiedad Generalizada
Trastorno Ansiedad Generalizada – Preocupación

Quien sufre del trastorno de ansiedad generalizada tiene gran dificultad para  controlar las preocupaciones y esto va interfiriendo con la atención a las actividades que esté desempeñando en ese momento; esto da lugar a un deterioro de su funcionamiento ocupacional, por ejemplo desaceleración en el desempeño de sus tareas.

La presencia de excesiva preocupación y la dificultad para gestionarla puede producir una disminución en el sentido de autoeficiencia y autoestima que a menudo conduce a una depresión secundaria.

Otra consecuencia frecuente del  trastorno de ansiedad generalizada es el abuso de sustancias psicoactivas como medicamentos o drogas, al cual el individuo puede apelar como un intento desesperado para manejar el trastorno en sí o la depresión que puede seguirle.

¿Cómo Tratarlo?

Los tratamientos para el trastorno de ansiedad generalizada más utilizados son la farmacoterapia y la psicoterapia.

En la terapia con medicamentos  se utilizan antidepresivos de nueva generación. A corto plazo, estos fármacos son efectivos, pero la interrupción puede conllevar a que sea posible que los síntomas del trastorno vuelvan ya que  las causas que los generan permanecen sin cambio.

Por otra parte con los fármacos adecuados, los niveles de angustia y ansiedad disminuyen considerablemente,  creando condiciones favorables para  una intervención psicoterapéutica eficaz. Por esta razón a menudo los tratamientos farmacológicos van acompañados con terapias médicas (psicoterapias)

En realidad, no siempre se requiere utilizar fármacos, pero es necesario al menos temporalmente, para individuos con altos niveles de ansiedad. Una condición que a menudo crea un obstáculo para ingerir los fármacos  es el “miedo”, a desarrollar una adicción. Sin embargo, el suministro de los fármacos bajo supervisión médica (psiquiatra) previene y reduce el riesgo.

Con respecto a la psicoterapia, algunos estudios preliminares  demuestran que en el trastorno de ansiedad generalizada el tratamiento cognitivo-conductual llevado a cabo de forma  individual o en grupo, es más eficaz que otros tratamientos.

Tratamiento Cognitivo-Conductual

De acuerdo con la teoría cognitivo-conductual, las preocupaciones y reflexiones pueden ser normales o patológicas, no en función de su contenido, pero si en su  frecuencia y cómo son valoradas por el individuo y la frecuencia con que vienen a la mente y cómo las interpreta.

El trastorno de ansiedad generalizada se deriva de determinadas evaluaciones tanto positivas como negativas de sus preocupaciones y reflexiones.

En general, los individuos que tienen este trastorno tienden a pensar  que sus preocupaciones son positivas. Creen  que es la preocupación la que les permite reflexionar y por lo tanto encontrar una solución a su problema para prevenir algún desastre.

Mientras las preocupaciones se vuelven omnipresentes, a menudo el individuo comienza a evaluar negativamente sus propias preocupaciones. Comienza a pensar que no será capaz de controlarlo y que eso llegaría a ser peligroso. Lo cual lo lleva a preocuparse por las mismas preocupaciones, por ejemplo: “voy a ser herido, si sigo pensando así me volveré loco” en este caso las preocupaciones son valoradas como intrusivas, inquietantes y difíciles de detener.

El individuo para aliviar las preocupaciones  y la ansiedad tiende a adoptar comportamientos  como el autocontrol, la distracción, tratar de tranquilizarse, pero esto funciona solo a corto plazo.

Las preocupaciones negativas y positivas  que interactúan entre sí, sobre los acontecimientos se tornan inquietantes y disfuncionales; generando un círculo vicioso manteniendo así el trastorno.

Cuando se decide abordar el trastorno de ansiedad generalizada con terapia cognitiva conductual se utiliza un protocolo que beneficia tanto al paciente como al terapeuta, esto implica lo siguiente:

  • Formulación de un contrato terapéutico que contiene en particular los objetivos compartidos por el paciente y el terapeuta y sus tareas, por ejemplo la preparación del paciente.
  • Reconstrucción de la historia de la enfermedad; primeros episodios en los que comenzó el trastorno y condición detallada actual.
  • Formulación de un esquema de funcionamiento de la perturbación, basado en un análisis de los casos recientes en el que el paciente se ha sentido preocupado y ansioso.
  • Psicoeducación, que proporciona al paciente información sobre el papel que tienen las creencias acerca de las preocupaciones en el inicio y mantenimiento del trastorno.
  • Identificación de los pensamientos disfuncionales (por ejemplo. los juicios sobre las preocupaciones) en la base del trastorno y el cuestionamiento de estas evaluaciones.
  • Técnicas para el manejo de los síntomas de la ansiedad y de aprendizaje.
  • La exposición gradual a los estímulos y pensamientos, temidos y evitados que activan el trastorno.
  • Prevención de la recaída, que es la aceptación por parte del paciente de la posibilidad de que los síntomas pueden reaparecer y el renovado uso de los instrumentos adquiridos en las terapias para hacer frente a la posible recaída.

Este protocolo es aplicable tanto a la terapia individual, como a la terapia en grupo.

A diferencia de la terapia individual, la que se realiza en grupo permite a cada paciente  hacer frente a los demás individuos que sufren el  mismo trastorno, esto les hace ver muchas veces una reducción del problema y disminuye la sensación subjetiva de ser “anormales”.

Sumario
Trastorno De Ansiedad Generalizada - Constante Preocupación
Nombre del Artículo
Trastorno De Ansiedad Generalizada - Constante Preocupación
Descripción
La característica principal del trastorno de ansiedad generalizada es un continuo y constante estado de preocupación para diferentes circunstancias, que resulta excesivo en intensidad, duración y frecuencia en comparación a situaciones reales.
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